martes 28 de abril de 2009

Diario de la guerra del cerdo

Son días de pánico por la posible pandemia mundial de gripe porcina. Hoy, la cifra de casos asciende a 79 en todo el mundo. En México, murieron 152 personas.
Aquí, algunas fotos y parte de un reportaje bien explicativo que encontré en EL PAIS


Que una de las cepas del virus A H1N1 causa gripe en los cerdos no es nuevo. Que los cerdos pueden contagiarlo a los seres humanos, y los seres humanos a los cerdos, tampoco. Ha ocurrido antes en personas que están en contacto con el ganado. Sin embargo, de ahí no pasaba. Lo excepcional ahora es que se contagie de un ser humano a otro. ¿A qué se debe este cambio? Los virus de la gripe tienen una gran capacidad para mutar o recombinarse con otros fragmentos de ADN. Aunque pertenezca a la misma familia, el genoma de este nuevo tipo de virus de gripe porcina interhumano es un híbrido. Su material genético "tiene segmentos de ave, cerdo y humano", explica Mariano Domingo, director del Centro de Investigación sobre Salud Animal (CRESA).

Controles en Barajas, Madrid

Barbijos en Ezeiza, Buenos Aires

Una escuela de Texas, EEUU

Controles en el aeropuerto de Corea del Sur



viernes 24 de abril de 2009

El MoMA, de trazo fino

El Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) muestra Brújula en mano, la colección de dibujos más amplia de su historia, en la que ha reunido unos 300 trabajos de casi 150 artistas.


Venía escuchando esta información. O soñándola. La cuestión es que hoy, echándole un ojo a EL PAIS, me doy con esta buena nueva para aquellos que, como mi viejo, son amantes del dibujo, la pintura y la fotografìa. No soy un gran fan de las artes visuales, pero vale la pena compartir esta galería.



El MoMA abrió sus puertas en 1929 (habrá alcanzado la Gran Depresión a los artistas??). Cuentan que el arquitecto Yoshio Taniguchi, con sus remodelaciones, cuatro años más tarde, logró que el museo pudiera albergar alrededor de 100 mil obras. Entre ellas, de Picasso, Dalí, Van Gogh, Warhol (y de nuestro León Ferrari también!!). Tiene cinco pisos. Los precios van desde cero (los viernes por la tarde) a los 20 dólares.

Fui a Nueva York a fines de 2005. Me recibió un frío terrible y las primeras nevadas de un diciembre que embelleció brutalmente la ciudad, a pesar de todo. Por cuestiones de tiempo, alcancé a visitar la estatua de la Libertad, el Empire State (84 pisos en 12 segundos!!!) y el Zero Zone (ex World Trade Center). No fui al MoMA. Sí, ya sé. Hasta hoy me lo sigo reprochando!!!!!

martes 14 de abril de 2009

Pelear por la vida, por la libertad

Publicado en LA NACION el 05/06/2008

El boxeador Héctor Sotelo participó de un emotivo combate profesional en una cárcel de máxima seguridad, en Florencio Varela, ante más de 60 reclusos ; allí estuvo detenido durante dos años por robo; volvió para enseñar su deporte y dar un ejemplo de recuperación

Foto: Aníbal Grecco
Fue un día distinto. Esta vez, el frío que azota los rincones del Gran Buenos Aires no tuvo resquicio para colarse en los pasillos de la Unidad 23 de Florencio Varela. Allí todo fue fervor, en una jornada particular para los internos. El Salón de usos múltiples del penal fue una especie de Luna Park en el que Héctor Ricardo Sotelo revivió, de algún modo, alguna de sus noches de gloria que lo llevaron al bicampeonato argentino amateur, a ganar el Sudamericano de Venezuela en 1990 o bien a imponerse en algunos certámenes internacionales. El pugilista, que estuvo aquí alojado entre 2004 y 2006 por un robo, goza hoy de la libertad asistida, por la que lleva una vida social normal, con el único requisito de presentarse en la Unidad 23. Pero lejos de sentir una carga, Sotelo afronta el compromiso con entusiasmo, ya que, además, todos los martes y jueves acude a darles clases de boxeo a los internos.

Este deporte, tantas veces cuestionado, actuó como un detonante motivador para hacer amena su vida en la cárcel. Después de un período difícil, encontró en los guantes la motivación para encarar su encierro de otra manera. Y así, con el apoyo del cabo Jorge Guerrero -que también fue boxeador profesional- volvió a entrenarse como si fuera a pelear por el título del mundo.

Ayer, en una pelea que no olvidará, tuvo la oportunidad, a través del primer combate que se realiza en una unidad carcelaria, de ofrecerles a sus pupilos "algo de todo el cariño que me dieron cuando era uno más, y la veía difícil", según contó.

Pero, mientras aguardaba con ansias su libertad, además de boxear, Sotelo dedicó gran parte de su esfuerzo a recuperar el tiempo perdido. Por ello se inscribió en la Escuela Media número 12 que funciona dentro del mismo penal. "Siempre nos acordamos de Ricardo. Era un gran colaborador; siempre nos ayudaba a ordenar el aula. Y su entusiasmo contagiaba al resto", recordó el director de la escuela, Rubén Zapata, presente ayer durante el combate.

Arriba del ring, golpes, sudor y un objetivo: derribar al oponente. Abajo, ojos encendidos y la ilusión de unos 60 internos, que no pararon de alentar a su "maestro".

Durante seis rounds, Sotelo, de 34 años, se midió con Adolfo Ovando, de 33. La pelea de categoría crucero, que fue una iniciativa del Servicio Penitenciario Bonaerense dependiente del Ministerio de Justicia provincial, contó con el apoyo de la jueza de ejecución penal de Quilmes, María Elena Márquez, y hasta con la fiscalización de la Federación Argentina de Box.

La jornada comenzó temprano, con varios choques previos, al mejor estilo de las reuniones más renombradas. Algunos de ellos, internos y alumnos de Sotelo, que sembró su pasión en el penal y hoy recoge los frutos de esa constancia.

Entre los 300 asistentes al salón donde se desarrolló el festival estuvieron Jesusa Benavídez y Melissa Sotelo, madre y hermana del boxeador, que acudieron puntuales a la cita. "Hoy tomé coraje y vine a verlo, pero sufro bastante. Aunque desde que salió en libertad tengo más fuerza", dijo la madre.

Una celda especialmente acondicionada fue el vestuario que utilizaron Sotelo y Ovando para prepararse. Los gritos se escuchaban desde el pasillo. "¡ Soteeelo, Soteeelo!" , y la mirada del pugilista se encendía mientras su entrenador, Johnny Sosa, vendaba su manos.

Los guardias se acercaban a saludarlo. "Era un tipo muy bueno, acá nos acordamos bien de él. Siempre tuvo la intención de reinsertarse en la sociedad del mejor modo", rememoraron dos custodios.

Lo estrictamente deportivo mostró a Sotelo como vencedor por puntos, después de mandar a la lona a su oponente en el 5° capítulo del atractivo combate. Algunos "pedían" desesperadamente un golpe de KO. "Dale Sotelo, que se nos viene el engome ", decían los reclusos, en referencia al término que utilizan para el momento en el que deben volver a sus celdas cuando afuera cae el sol. Los ojos de aquella gente, más vivos e inquietos que nunca, no dejaron pasar detalle del combate. Hasta Jorge Locomotora Castro aplaudió desde un costado del ring. "Es muy difícil estar acá, pero seguramente el boxeo los va a ayudar a superar los momentos malos y la espera", dijo el ex campeón mundial tras la pelea. Y como comprometiéndose con la causa, también el sureño de Caleta Olivia hizo algunas fintas y brindó una exhibición ante los internos que querían "probar" la potencia de Locomotora.

"No todo el mundo sabe lo que es vivir o permanecer acá. Yo no puedo decir hoy que sea mi casa, no está bien que lo haga, pero sí que sentí el cariño que me brindaron los internos. Les agradezco a todos. Esto es algo inolvidable", remarcó Sotelo después de la inédita experiencia.

  • "Voy a regresar a este lugar", le dijo a su madre.
    Cuando le consulté a Jesusa Benavídez, presente en la cárcel, por su hijo, me dio una respuesta que no deja dudas sobre el espírutu que anima al boxeador. "Un día estábamos charlando en el pabellón de visitas y me dijo: ´mamá, sé que un día voy a regresar a este lugar... . Yo le dije: ´¿estás loco? . Pero me repitió:´No. Voy a regresar y les voy a enseñar a boxear a mis amigos".

    Por Joaquín Aguirre

    jenetecomprendpas@gmail.com

lunes 13 de abril de 2009

De los tribunales a la cancha

Publicado en LA NACION el 08/04/2009

Luego de estar preso en México, acusado por corrupción, Carlos Ahumada, el gerenciador de Talleres, de Córdoba, niega vínculos con la barra brava; el año pasado fue detenido por Interpol, en un hecho que el empresario siempre negó

Foto: La Voz del Interior

Desde que comenzó, la gestión de Carlos Ahumada (44 años) lleva un sello distintivo. Como si fuera un famoso ex jugador, el dueño de Ateliers SA disfruta de ingresar en el campo y saludar con sus brazos al aire. Se siente el verdadero dueño del club. Gracias a su fortuna, mantiene uno de los planteles más caros de la B Nacional, aunque hasta ahora el equipo no le haya respondido.
Muchos simpatizantes lo alaban. Después de 27 años, en marzo de 2008, reabrió el viejo estadio de Barrio Jardín. La noche del debut, en medio de un show de fuegos, se vieron remeras y banderas agradeciéndole. "No fueron actos espontáneos", contó un simpatizante que estuvo presente.
Se señala a Ahumada por utilizar a los hinchas. Son pocos los que silban al equipo cuando pierde. La última vez que Talleres cayó como local -con Rafaela, 1 a 0, el domingo 29 de marzo- hubo incidentes entre los plateístas y un sector de la popular, que ingresó a agredirlos. Un testigo contó a La Voz del Interior que vio cómo les franqueaban el paso a los agresores. Al día siguiente, en una conferencia de prensa, Ahumada negó contactos con La Fiel, el sector dominante de la barra. Aunque admitió: "Coordinan el ingreso de los hinchas".
"Ahumada nos ofreció entradas para que no lo critiquemos. Es demasiado peligroso para el club. Hace tiempo que lo venimos advirtiendo. No me cierra. Grondona no dice nada porque también está metido en todo esto", apuntó el simpatizante Maximiliano Martínez Dalke a LA NACION.
Antes de su llegada a Talleres, el gerenciador vivió una historia particular. A los 9 años emigró a México, donde vivió hasta los 42. Fue lavacoches y empleado de restaurantes y discotecas. Formó su propia empresa, Grupo Quart, y amasó una fortuna haciendo negocios con el estado mexicano. Allí incursionó por primera vez en el fútbol. En 2002 compró el club León, de Puebla, y en 2005 lo vendió en medio de denuncias de estafa.
En México, apareció en un conocido video que él mismo filmó, en 2004, en el que se lo ve entregando dinero a un ex secretario del candidato presidencial Andrés López Obrador. Las imágenes condenaron a López Obrador, que perdió las elecciones ante Felipe Calderón.



Ahumada escapó a Cuba, donde fue detenido y extraditado a México. En prisión siguió siendo noticia: llegó a coserse, sí, coserse la boca pidiendo justicia. El 7 mayo de 2007, luego de tres años en la cárcel, fue absuelto y liberado en medio de un alboroto mediático. Mientras, el sitio www.carlosahumada.com se encarga de difundir que ya no tiene deudas con la Justicia.
El 8 de julio de ese año llegó a la Argentina cargando sobre su espalda una solicitud de extradición por los delitos de fraude al estado y estafa. Fuentes de la justicia mexicana le dijeron a LA NACION que la situación de Ahumada dependía de los tribunales argentinos. Cerca de Ahumada informan que su situación "está arreglada".
Como dueño de Talleres protagonizó un episodio particular. El 29 de junio de 2008 fue detenido por Interpol cuando intentaba escapar de un departamento, en la Capital Federal, escondido en el baúl de un automóvil conducido por el ex jugador Martín Vilallonga. Aunque el comisario inspector de Interpol Alejandro Di Nizo confirmó el procedimiento, Ahumada jamás reconoció haber estado detenido.
Hoy, sus problemas no están en tribunales. Sólo le preocupa Talleres.

10 mil pesos era lo que Ahumada pretendía cobrarles a las radios cordobesas por transmitir los encuentros de Talleres en condición de local.

Por Joaquín Aguirre
jenetecomprendpas@gmail.com

Un presente incómodo, un futuro incierto

Publicado en LA NACION el 8/04/09

Talleres, de Córdoba, en zona de descenso directo en la B Nacional y gerenciado por un polémico empresario, corre el riesgo de desaparecer
Foto: La Voz del Interior

Como un genuino producto del fútbol argentino, Talleres, de Córdoba, parece cumplir con todo lo que indica el manual . Después de una época de gloria, el nuevo milenio marcó su decadencia. Descendió, quebró y, de no corregir su errático rumbo en la B Nacional, podría acabar en el olvidado torneo Argentino. En lo institucional, el panorama no es menos alentador. Por estos días la justicia cordobesa debe decidir si le prorroga hasta 2014 la concesión a Carlos Ahumada, un polémico empresario cordobés, que estuvo preso en México acusado de lavado de dinero y corrupción. No es todo. El juez de la quiebra, Carlos Tale, el primer órgano fiduciario y el ex gerenciador Carlos Granero fueron imputados por falsedad ideológica y administración fraudulenta.

Ante semejante escenario, el abultado pasivo parece sólo un dato más. Desde la quiebra, en diciembre de 2004, la deuda asciende a 30 millones de pesos. Según se informó, sólo se canceló un millón. El temor de los simpatizantes es que si no lograran reducirlo antes de 2014, Talleres desaparecería.

Ahumada seguirá como mínimo hasta junio próximo, cuando vence el contrato de gerenciamiento. No pocos piensan que dará un paso al costado si el equipo baja de categoría. El lo niega. Aún mantiene la fe, a pesar de que durante su gestión el equipo ya se devoró a cuatro técnicos.

Por sólo 200.000 pesos semestrales, Ateliers SA, la sociedad de Ahumada, explota el fútbol profesional de Talleres. Por esa suma también se asegura el 45 por ciento de la venta de los jugadores, y no está obligada -como ocurrió en Racing con Blanquiceleste- a achicar el pasivo.

Los acreedores aún esperan. Desde 2005, el órgano fiduciario sólo canceló un millón de pesos de la deuda. "No es mucho, pero por lo menos sirve para hacer girar la rueda", admitió hace un tiempo el ex integrante del órgano fiduciario Mario Sarrá. "El gran problema es que el club no genera recursos genuinos", contó Walter Ruffener, actual miembro de ese órgano.

La quiebra de la institución de Córdoba siempre generó dudas. El empresario kirchnerista Carlos Granero fue el primer concesionario. En menos de 24 horas y con un capital de 12 mil pesos constituyó Ateliers SA y tomó las riendas del club. En dos años le vendió la sociedad a Ahumada en dos millones de dólares. El poco control sobre esta operación, que los protagonistas justificaron diciendo que era entre "privados", generó diversas críticas hacia la Justicia.

La legisladora provincial del Frente Cívico Nadia Fernández, en diálogo con LA NACION, calificó al juez Tale de "exponente de la mafia concursal cordobesa", y en su momento le solicitó al Estado que desplazara al órgano fiduciario "por transferir sus facultades a un particular". Nicolás Martínez Dalke, miembro de la agrupación de simpatizantes La Causa, disparó: "Tale y los fiduciarios son responsables de vaciar el patrimonio. Queremos llevar al magistrado a un jury de enjuiciamiento". También acusó a Tale de amenazarlo personalmente con "quebrar el club si seguía haciendo denuncias".

Sobre el empresario también hay sospechas. Bajo la conducción de Ahumada Ateliers SA fue demandada por ex empleados, y según el contrato de concesión no puede generar deudas. "Talleres está manejado por corruptos. No se entiende cómo el juez permitió que este hombre se hiciera cargo", acusó el ex intendente cordobés y simpatizante Luis Juez en La Voz del Interior . Un ex jugador, Héctor Cuevas, también cargó contra el empresario. "No puede caminar por la calle; en cambio yo sí porque no soy delincuente".

Pero Ahumada nunca se sintió solo. Desde que llegó contó con un apoyo de peso. "Tuvo problemas en el pasado, pero lejos de nuestro país... Dentro de nuestro ámbito, la AFA está muy conforme con el nuevo gerenciador", le dijo hace un tiempo Julio Grondona a La Voz .

Más allá del respaldo de Don Julio , aún no se disipó un insistente rumor sobre una oferta por Atelier SA de cinco millones de dólares de un grupo mexicano ligado a Pachuca. De concretarse, el ofrecimiento podría echar luz sobre tan oscuro panorama.

30 millones de pesos es el pasivo aproximado de Talleres; si no logra achicarlo antes de 2014, el club podría ser liquidado y desaparecer.

Por Joaquín Aguirre
jenetecomprendpas@gmail.com