viernes 27 de agosto de 2010

Esclava de "Los Zetas": una historia desde adentro


Llegó a mí a través de mi amigo Leo Tarifeño, periodista de ADN de La Nación, viajero, DJ y amigo de Juan Villoro, entre otros menesteres.

"Los Zetas" son una de las tantas temibles bandas "dueñas" de una vasta porción del territorio mexicano.

Se dedican a "cazar" migrantes centroamericanos en su ruta desde El Salvador hacia los Estados Unidos.

Marisolina fue atrapada por "Los Zetas" y, al no contar con los 3 mil dólares para ser liberada fue su esclava durante tres meses. Aquí su historia.

Un par de semanas atrás, Pablo Sigismondi publicó su odisea arriba de un tren que cruzaba México. (Suplemento Temas de La Voz).

miércoles 25 de agosto de 2010

Lanata, Papel Prensa y Fibertel


Lanata, abordando lo ideologico, el progresismo, los K, los negocios.
El tipo sabe. Cuando tenia Pagina negocio con Papel prensa, con el estado, Clarin y La Nacion.
El Gordo tiene espiritu critico.

Va su editorial del martes a la noche.

¡Viven! (reality en Chile)


Imaginamos
El domingo nos enteramos que los 33 mineros chilenos están con vida.
Que sobrevivieron como 17 dias bajo tierra, a 700 metros de profundidad.
Recibimos infografías, calculamos la profundidad.
Hasta nos preguntamos estupidamente: ¿Atacama? ¿dónde es San Jose? ¿cerca de Viña?
Imaginamos. Allá abajo. Una luz tenue, frío -o calor?-. Polvo.

Nos agrada la imagen de Piñera con su sonrisa gardeliana. Bolsita ziplock tipo evidencia FBI en mano y envuelto en euforia. Creemos sentir esa euforia. Cuanto vale esa foto? (no la foto, el momento)
La estruendosa noticia nos guía a pensar. (qué bueno que al menos una noticia nos haga pensar)
Cómo habrán sido esos 17 días? qué comen, qué hacen, dónde cagan, qué cagan...
Se informa que tenían provisiones y comian dia por medio.
Imaginamos. Comer con la mano. Estar apretujado. Piel contra piel, sudor contra sudor.

Empieza el reality
Ahora los mineros saben que nosotros sabemos que estan vivos. Y que haremos todo lo posible para rescatarlos: rezar en todos los idiomas, ayunar, enviarles fuerza, etc.
"De tres a cuatro meses", dicen, puede durar el rescate. Ellos no lo saben.
Los astronautas de la NASA twittean para ayudar. Ellos saben qué hay que hacer para evitar que los músculos se atrofien.
Alguien cuenta que les mandaron cepillos de diente y pasta. (hay agua)
Imaginamos. Agua. Un balde.

Una cámara los filma, dicen. Se ven unos ojos, en una imagen azul como espacial. No dicen nada. Apenas se mueven. Pero son los ojos de un minero.
Cuánto tiempo pasará hasta que nos olvidemos de los 33 mineros. Una semana?? como ocurrió una semana después del derrumbe?
Imaginamos. Paladeamos la frágil pero dulce sensación de estar vivos. O estar muertos.

The Tillman story


Siempre es un placer leer a Ezequiel Fernández Moores. Hoy volví a disfrutar de un texto suyo.
Escribió sobre Pat Tillman, un popular jugador de fútbol americano, que decide enrolarse en el Ejército de EE.UU y luchar en Irk y Afganistan.
Asesinado por "fuego amigo" (sus propios compatriotas), la muerte de Tillman es una pieza más del engaño de la guerra.
El documental desnuda el accionar de buena parte de la troupe de George Bush.
Va el trailer.

Chau, Fogwill (1941-2010)


El sábado 20 de agosto muere Rodolfo Fogwill, escritor, periodista, publicista, creativo, viajero, rebelde.
No lo descubrí hace mucho. Y lo conocí hace poco. El año pasado, cuando vino a Córdoba a dar una charla en Novecento. Me lo quedé mirando, a un centímetro de distancia, en el pasillo del Cabildo, mientras una estudiantes de periodismo lo entrevistaba. Fogwill fumaba y no le daba tanta importancia a sus preguntas. En lugar de responder, Fogwill no paraba de mirarla y le señalaba su labio. ella tenía fisura labial congénita, lo que le dificultaba la dicción. Fogwill parecía subyugado por esa fisura labial. "¿cómo será tu voz en radio?", preguntaba Fogwill, altivo. Fumaba y yo me quería meter en su humo. Sin ser un gran devoto, seguía sus columnas en Perfil.
No recuerdo si terminé Muchacha punk, uno de sus cuentos. ahora que se fue, voy a retomarlo.
Algunas de las reseñas que leí despúes de su muerte.
Una, en el suplemento Vos, de la Voz, de Carlos Schilling.
Otra, en Perfil, de Omar Bello